sábado, 29 de abril de 2017

El Agua en el IES La Madraza.



El pasado viernes fuimos invitados a participar en unas jornadas sobre el agua en el IES La Madraza que este curso cumple su 25 cumpleaños.

Realizamos seis talleres sobre la ciencia del agua de media hora de duración dirigidos al alumnado de 1º y 2º de la ESO. Fue muy divertido, con su colaboración,  hacer supuesta magia con el agua para luego desmontar el truco explicando su base científica. Un intenso ir y venir entre el pensamiento mágico y el pensamiento científico.

Al tiempo, profesores, asociaciones, docentes invitados de otros centros, alumnos, alumnas, padres y madres dinamizaban otras actividades con el agua como protagonista. Entre otras muchas historias, inauguraron una charca.

Es esperanzador ver centros de secundaria tan dinámicos como el IES Madraza. Felicidades.

La Cruz de la Atalaya



Hoy caminamos por la vereda de los Gudaris, denominación que se debe a que estos caminos fueron labrados por por soldados vascos presos durante la guerra civil, en el presidio instalado en la casa solariega del Padul conocida como Casa Grande.

Durante catorce meses, de sol a sol, regaron con su sudor estas veredas trazadas a pico y pala por todas las faldas del Manar. Un gudari era un soldado del Eusko Gudarostea, la denominación utilizada por el ejército del Gobierno vasco durante la Guerra Civil Española.

El trazado coincide con el límite del espacio natural de Sierra Nevada y nos conduce, salvando un importante desnivel hasta la Cruz de la Atalaya.

Comenzamos a caminar en la carretera N-323, cuando pasa sobre el pueblo del Padul. En el arranque de la vereda encontramos un indicador y un panel de interpretación de la ruta. Después de cruzar varios barrancos por unos diques bien conservados, nos olvidamos de la subida dura y zigzagueante que salva un desnivel de unos 230 metros en unos tres kilómetros hasta la cima.

Dejamos este desvío a la derecha y seguimos por la vereda al que transcurre entre un viejo pinar y la vera de un cultivo de olivos y almendros. Desde el comienzo de la ruta nos acompaña la niebla que a jirones abraza las laderas haciendo llorar a los pinos; lágrimas gotean desde sus acículas.

Las lluvias de la madrugada intensifica los colores y los olores del monte. Delicadas flores de primavera se encargan de dar color al paisaje.

El camino va bordeando el monte y poco a poco penetramos en un profundo barranco, el Barranco Hondo. La subida es constante pero moderada. Aparece una vereda a la derecha que asciende con intensidad; la ignoramos y seguimos al frente rodeando el cerro.

Seguimos ascendiendo y el paisaje se abre, llegando a un cruce de caminos: veredas que nos conducen por caminos antiguos hacia el Padul, Otura o Dilar. Nos desviamos por el camino de la izquierda unos metros para ver unas curiosas cruces cuya historia desconocemos. Serían un genial comienzo para una novela de misterio o de amor. Retornamos tomando ahora el camino de la izquierda que nos llevaría hasta la Silleta del Padul.

Por un cómodo camino llegamos a un nuevo cruce. Las jaras y los tomillos en flor. Cojines de monja en flor, curioso nombre para los piornos almohadillados. Tomamos la vereda de la derecha y tras pasar por una pradera presidida por un gran álamo llegamos a un abrevadero. Aquí retomamos fuerzas.

Seguimos por el camino para desviarnos a la izquierda por un corto pero empinado cortafuegos; llegamos a la cañada de la Cruz de la Atalaya (1.240 m). Las vistas podrían ser impresionantes pero la niebla nos permite imaginar el paisaje que deseemos ya que la realidad se ha difuminado.

Nos detenemos en la cruz de piedra que preside esta cima. Una centena de metros más abajo se encuentra el mirador del Padre Ferrer, donde un monolito deja constancia de la admiración del montañismo hacia la figura de este hijo predilecto del Padul.


Bajamos por la empinada y zigzagueante vereda de los Gudaris. Pasamos por un mirador junto a las canteras del millón cuarenta y ocho, conocidas así por sus coordenadas. Con las rodillas un poco cargadas, llegamos a la localidad del Padul.

Una jornada donde la magia de la niebla y el paisaje renovado por la lluvia han sido los protagonistas... sin deslucir la simpatía y buen caminar de los senderistas.

viernes, 28 de abril de 2017

Hojas que cuentan

Durante la semana dedicada a la Feria del Libro, hemos desarrollado una actividad financiada por la Fundación Granada Educa. La denominamos "Hojas que cuentan"

El propósito de este recurso ocio-educativo es desarrollar una actividad de animación a la lectura a través de la cual los niños y niñas se acerquen a la Biblioteca del Salón y recorran la Feria del Libro.

Además, como dicha feria se ubica próxima al Paseo del Salón, una de las zonas verdes más significativas de nuestra ciudad, pretendemos relacionar narrativa y poesía con naturaleza urbana, en definitiva, hojas de libros con hojas de árboles, hojas que, en ambos casos, cuentan mucho.

Un tercer objetivo que prenderíamos de los anteriores sería el de homenajear a Gloria Fuertes en el año en el que se cumplen 100 años de su nacimiento.

En el recurso han participadolos siguientes coles y colectivos de Granada:  CEIP Reyes Catolicos, CEIP Tierno Galván, CEIP Virgen de las Angustias y Centro Social de Zona Norte.

Y no sabéis cuanto nos agrada que Ana T.  aparezca de nuevo en nuestras fotos.

miércoles, 26 de abril de 2017

El Torreón de los Moros de Durcal.


Esta ruta nos guía por el entorno del pueblo de Durcal. Nos acercamos a dos puntos muy significativos de esta localidad: los Baños de Urqizar y el Peñón de los Moros.

Comenzamos a caminar en la Ermita de San Blas que fue construida a finales del S. XVIII a las afueras del pueblo en el Camino Real que desde Granada conducía hacia la Alpujarra. En ella encontramos al patrono de Durcal, san Blas y al de los agricultores, San Isidro.


Comenzamos a bajar por la Camino Pensamiento. Nos va alejando del pueblo; las casas van siendo sustituidas por huertos, nogales, olivos, chumberas y cerezos. El murmullo de las acequias y el trino de los pájaros ponen la banda sonora. Al fondo ya vemos el Peñón de los Moros, como una seta petrificada en lo alto de un monte.

Pasamos bajo la autovía y, tras un par de requiebros del camino siempre en descenso, aparece al fondo el pueblo de Conchar. A la izquierda el profundo Barranco del Baño donde una gran acequia dibuja un trazo sonoro.

Nos desviamos a la izquierda para bajar a los Baños Grandes o de Vacamía. Los encontramos pegados a la ladera, rodeados de chopos. En una alberca el agua burbujea desde el fondo. Tras meter las manos en las templadas aguas, retornamos al camino y bajamos hacia los Baños Chicos.

Nos detenemos para reconocer los trevertinos de la ladera de enfrente, deposiciones de carbonato calcico sobre restos vegetales que dan lugar a formas caprichosas y delicadas.

Y llegamos a los Baños Chicos. En los puntos de las rocas donde chorrea el agua se producen fosilizaciones calcáreas blandas en las que crece una planta especial de estas zonas, el culandrillo de pozo, un indicador claro de umbría y calidad de las aguas.

El agua viene de la sierra de Nigüelas que, a su vez, la recoge de los cauces subterráneos de Sierra Nevada procedente del deshielo. La cualidad termal (25 grados), indica que antes de aflorar ha tenido que pasar por capas del subsuelo situadas en cotas muy profundas, a más de 2.000 metros bajo el nivel del mar, para después ascender de forma rápida hasta encontrar el lugar por donde emergen tras un viaje de unos 30 años.

Comenzamos a ascender por una vereda estrecha y empinada. Pronto llegamos a un cruce; a la izquierda nos llevaría a Cozvijar, por lo que nosotros seguimos subiendo hacia la derecha. Por una senda muy bonita donde conviven los espartos con matorrales en flor, seguimos subiendo. Vemos el salto de agua donde el Arroyo de la Alcaza le regala su agua al río Durcal, así como las atalayas de Conchar y del Marchal.


En lo alto del cerro encontramos unos bancales con almendros. Lo vamos bordeando hasta encontrarnos en el Peñon de los Moros (794 metros de altitud). Nos acercamos al aljibe, a los restos de las murallas y al torreón. Se trata de fortín con aljibe, torre y pasadizo que desciende hasta el río, posiblemente de época nazarí por la cerámica allí encontrada. Esta fortaleza dominaba una vasta extensión del Valle de Lecrín y el paso medio del río Dúrcal.

Esta construcción fue una de las destruidas durante los primeros años de la conquista cristiana, quedando de ese modo relegada de los acontecimientos que ocurrieron en décadas posteriores y perdiendo su valor militar


Los restos de la torre, que se muestra como una seta de piedra, se conservan gracias a que ha sido recalzado su núcleo central, con ladrillo enfoscado de cemento, ya que se encontraba completamente socavado por las cuatro caras, quedando el tapial en voladizo por todos sus lados. El estado general de conservación de este lugar tan emblemático en la memoria colectiva de los durqueño es malo y carece de declaración específica.


Después de reponer fuerzas, descendemos hacia Durcal bordeando el cerro hasta llegar al Camino Pensamiento. De camino a esta localidad nos desviamos a la izquierda por una vereda que asciende paralela a una acequia.

Llegamos hasta la Fuente que Alfonso Puerta Calvente, hijo de Durcal y farmacéutico prestigioso, hizo en honor a los trabajadores del pueblo en 1933.

lunes, 24 de abril de 2017

Tercera semana de Recicla y Respira.














En la campaña de Diputación de Granada que diseñan nuestros amigos de Baby Dog, además de los road show por los pueblos tripulando los seways y repartiendo latas y buenos consejos, comenzamos a trabajar en las escuelas.


Reciclonio y Reciclonia pasan por todas las clases contando que significa el lema "recicla y respira"; mientras tanto algunos niños y niñas graban un manifiesto sobre la importancia de reciclar y cuidar el medio ambiente. Pronto los podremos ver montados.


Estuvimos en el CEIP Tinar de Albolote y seguiremos recorriendo la provincia.

domingo, 23 de abril de 2017

sábado, 22 de abril de 2017

Feria del Ocio en Ogíjares

Este sábado Ciempiés ha dinamizado una Feria del Ocio en el Parque San Sebastián de la población de Ogíjares.

El objetivo era disponer de una amplia batería de recursos ocio-educativos, a lo largo de todo el día, en los que pudieran participar niños y niñas de todas las edades compartiendo el tiempo de esparcimiento con sus padres.


Se realizaron talleres como manualidades, cerámica, corte y concepción, cuatomización de chapas, fotografía, marionetas de dedo, pintura, marca-páginas, pop-up de tarjetas animadas, encuadernación japonesa, huella-comic...

Y en el espacio de juegos encontrabas: juegos de raqueta, de ingenio, de puntería, de mesa...

Además se dinamizaron actuaciones de baile y música, así como un espectáculo de títeres.

Enhorabuena a todos los que dinamizaron esta feria ofreciendo trabajo y sonrisas.