lunes, 30 de marzo de 2015

Musiclab en la escuela

Hemos finalizado los ensayos y a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa iniciaremos un programa por los centros escolares de la zona norte de Granada, en colaboración con el ayuntamiento de esta ciudad, denominado Musiclab en la Escuela: al son de la interculturalidad.

Pretendemos fomentar el encuentro intercultural a través de la expresión musical. Nuestro propósito es establecer en la escuela un espacio creativo y novedoso para la escucha activa y la compresión musical con actuaciones en directo. Y en esta orquesta intercultural nadie debe quedarse fuera.

Como otras acciones enmarcadas en la lucha contra el absentismo escolar, pretendemos poner en valor a la escuela,  evidenciando su importancia como agente básico para la adquisición de actitudes y aptitudes que nos capaciten para la vida. 

Este recurso es un claro ejemplo de que la diferencia suma. Sentiremos ante nosotros a cuatro músicos, cada cual con las claves  musicales  que los hacen diferentes, únicos; pero serán capaces de encontrar, juntos y con buen ritmo, armonías que los unan. La música es un lenguaje universal con el que nos entendemos, con el que confraternizamos, con el que buscamos puntos de encuentro. El Musiclab en la Escuela nos ayuda a entender esto.

La actuación de este laboratorio musical consistiría en reunir a cuatro músicos que representan a tres culturas (Oriental, Africana y Gitana) y a cuatro instrumentos (el Ney, el Djembe, la Guitarra y la Voz). Cada músico presenta una cultura y su música a través de una breve actuación. Posteriormente se realiza una fusión musical entre todos. Durante la actuación se fomentará la participación de los chicos y chicas. 

Gracias a Jose "El pirata", a Hamza, a Mara y a Justo por su dedicación y buen hacer.

Ludoteca de primavera con mucha luz.

Estos tres días de primavera no lectivos pero laborables hemos montado, como otros años, una ludoteca en el Aula Rural de Ciempiés. En esta ocasión queremos recibir esta estación fijándonos en un aspecto muy propio del momento: la luz.

Y nuestra mirada tendrá la creatividad del artista, la curiosidad del científico y el brillo del amante de la naturaleza. La luz tiene mucho que ver con el arte y la creatividad. La paleta del pintor, los claro-oscuros del teatro de sombras, la magia del cine… Y la luz es diversa, misteriosa, divertida, dual: a veces onda, a veces partícula…

 ¿Y a cuento de que iluminar la programación de la ludoteca primaveral con la luz como centro de las actividades? Pues resulta que el 2015 es el año internacional de la luz.

El primer día lo dedicaremos a las generalidades de la luz, el segundo al color y el tercero lo dibujaremos en blanco y negro.

Y nuestros animales y la huerta estarán también presentes en la programación.

En Algarinejo

El pasado miércoles realizamos dos rutas cortas por el entorno de Algarinejo donde cárcavas, saltos y pozas de agua se suceden en profundos barrancos y arroyos. Pero antes visitamos el centro de interpretación y la Iglesia de Santa María la Mayor.

Ruta del agua. 4,6 km (1,5 horas)

Se inicia en el Abrevadero de la Harinera. Se transita por un camino que conduce hasta el Río Turca desde donde arranca una vereda estrecha que llega al Salto o Cascada de Zurreón.

Junto al Río Turca, transita un camino hacia el este, hasta el puente que lo cruza , para ascender gradualmente por la base de la Loma del Moro Santo. Tras atravesar el Arroyo de Zurreón, y siguiendo la vía pecuaria, el recorrido finaliza en la Cruz de San Sebastián.

Entre arroyos y barrancos de aguas transparentes, aparecen típicos elementos del hábitat rural: la Vía Pecuaria que transitamos es el principal elemento que articulaba el sistema ganadero, de gran importancia histórica en Algarinejo; puentes de época medieval, como el Puente Hundío, que se usaban para paso de ganados que buscaban los frescos pastos de las dehesas de encinar; y un intricado sistema de acequias o “caces”, ramales, presas y albercas de riego muy antiguas que facilitaban la explotación de las ricas y productivas huertas.

Los nogales centenarios aparecen como legado de otra actividad tradicional: el encurtido y lavado de cueros que se realizaba con la pulpa del nogal en el Cortijo La Tenería.

Ruta de los molinos y arroyos. 4,2 Km (1,5 horas)

Esta ruta presenta varias alternativas a lo largo de todo el tramo del Arroyo Morales. Se parte en primer lugar desde el casco urbano de Algarinejo, con dirección a los Molinos del Arrabal.

Antes de atravesar por primera vez el río, nos encontramos con un área de descanso y una bifurcación del itinerario hacia la margen derecha que conduce hasta otra área de descanso en mitad del recorrido. Desde Los Molinos también comienza hacia la izquierda un segundo camino alternativo paralelo a una acequia o caz, que acaba igualmente en la anterior zona de descanso.

Si continuamos desde aquí cruzaremos el área denominada de Las Calderas, para encontramos nuevamente con otros dos ramales: una parte que se dirige hacia el Nacimiento de las Llanadas y la otra que atraviesa el cortijo del mismo nombre y un Jardín Romántico a espaldas del edificio .

sábado, 28 de marzo de 2015

Por el barrio de los greñuos

La semana pasada dedicamos varias mañanas a pasear por el Realejo en buena compañía, por este barrio alejado de las rutas turísticas pero llena de historia e historias.  

Desde Torres Bermejas hasta la Cuesta Molinos fuimos disfrutando de distintos rincones llenos de magia y algún que otro grafitti del Niño de las Pinturas.

En las fotos realizadas en el mirador del Barrio de La Churra y junto a Yehuda Ib Tibón en la calle Pavaneras,  veis a niños y niñas de 3º de E.P. del CEIP Ramón y Cajal (Ogijares). Y nos acompaño su profe el "greñuo" Nicolás que nació en este barrio. 


En la Manigua.

En el contexto del programa del Ayuntamiento de Granada "Enredate", durante el trimestre que ahora terminamos, las rutas urbanas de las anochecidas de los viernes, han estado dedicadas a nuestra ciudad, Granada, Ciudad de la Literatura, declarada por así por la Unesco. 

De la mano de una escritora granadina, Isabel Sánchez Ballesteros, y su libro "Hija de la Manigua", recorremos otra parte de nuestra ciudad, la de las antiguas mancerías.

Nuestra ruta nos lleva desde Plaza Nueva hasta el actual Barrio de San Matías, Calle Laurel, Jazmín, Navas...

Os esperamos a la vuelta de Semana Santa, y como siempre muchas gracias a todos los que comparten un rato de la noche del viernes con nosotros.

martes, 24 de marzo de 2015

En Patosuca.



Uno de los retos más interesantes para un cuenta-cuentos es ponerse delante de un publico cuyas edades oscilan entre los 2 y los 6 añitos. Puede ocurrir cualquier cosa.

La semana pasada nos invitaron a contar La Hora Pinta en el Centro Infantil Patosuca. Y todo transcurrió perfectamente.

Quien cuenta tiene que, a riesgo de quedarse bizco,  trazar la historia con un ojo al tiempo que pasea el otro por el público viendo e intuyendo sus reacciones.
Mientras modulas la voz haces lo propio con el ritmo de la narración, buscando palabras sencillas que se alimentan de los gestos.

Las marionetas te siguen con atención, demostrando una complicidad que solo nace de la experiencia. Poco a poco todo empieza a funcionar; hemos abierto el grifo y el agua fluye fresca y cantarina.

Y ya solo resta meter la marcha adecuada y disfrutar.

Muchas gracias a Virginia por las fotos.

miércoles, 18 de marzo de 2015

En la cascada de Prado Negro.

Preciosa ruta circular con la que nos introducimos en el sector nororiental del Parque Natural de la Sierra de Huétor partiendo del Área Recreativa de la Fuente de los Potros.

En esta ruta combinamos la fuerza de las Cascadas de Prado Negro con la magia y serenidad de la Acequia del Fardes, recorrida desde su nacimiento en la Fuente Grande, por cuya servidumbre aún sentimos los pasos de los antiguos acequieros musulmanes.

Iniciamos la ruta en el Área Recreativa de la Fuente de los Potros.  Aunque el día apuntaba agua, nos respetó, ofreciéndonos una jornada ideal para practicar el senderismo.

Avanzamos en dirección norte siguiendo la pista asfaltada que conduce a la aldea de Prado Negro. A unos 200 metros nos salimos de esta para tomar una pista que arranca a la derecha.

Desciende paralela al cauce de un arroyo bordeando el Cerro de la Cueva del Sol por su cara sur. Seguimos descendiendo siempre junto al arroyo hasta llegar a una alameda ya en las inmediaciones del Arroyo de Prado Negro y de la Umbría de los Alcaldes.

En este punto abandonaremos la pista para tomar dirección norte bordeando esta alameda y acercarnos al Arroyo de Prado Negro. Ascendemos por un sendero pasando junto a cuevas que áun hoy son usadas por los pastores como aprisco.

Llegamos a los Llanos del Despeñadero donde encontramos las ruinas de un antiguo cortijo. Nos hacemos una foto de grupo. Tras vadear el arroyo cercano por un pequeño puente encontramos el Pilarillo de Manolo el del Molinillo. Y bebemos su fresca agua al tiempo que pedimos algún deseo por cumplir.

Tomaos ahora un sendero que asciende zigzagueando en dirección norte en busca de los Tajos del Despeñadero. Dejamos atrás una curiosa cueva rodeada por un muro de piedra. Al llegar a la altura de otra oquedad en la que nos fotografiamos, continuamos a la izquierda bordeando los tajos por un encantador sendero con vistas a Prado Negro y a su arroyo.















Descendemos hasta llegar al cauce del Arroyo de Prado Negro que cruzamos por un puente. Tomamos el sendero hacia la izquierda que nos conduce, pasando por un bonito prado, hasta llegar a la Cascada Grande de Prado Negro.

El agua se deja caer lamiendo la roca y pintándola con el verde del musgo. Vamos entrando poco a poco para disfrutar del sonido, la vista y la magia de este rincón. Y Juan y Manolo nos demuestran que la cabra siempre tira pal monte.

Desandamos nuestros pasos e iniciamos la subida a la aldea de Prado Negro. Un mastín viejo y amable se suma a los caminantes. Seguimos la carretera a la izquierda en dirección oeste y en una curva a izquierdas, justo cuando la carretera pasa sobre el arroyo de Fuente Grande, la abandonamos por una pista que sube suavemente junto al cauce del arroyo hasta la Fuente Grande.

Junto a este gran nacimiento de agua, donde toma el agua la Acequia del Fardes, paramos a recuperar fuerzas.

Cruzamos el arroyo e iniciamos nuestra andadura por la Acequia del Fardes. Esta acequia, de origen árabe, se remodeló durante el reinado de Carlos II en el siglo XVII. El primer tramo de la acequia está soterrado, lo que nos permite caminar muy cómodamente entre un bien estructurado bosque mediterráneo.

Pasamos por la Cañada del Moro, obviando la pista que se adentra en ella y siguiendo nuestra acequia que comienza a bordear el impresionante Tajo de las Garduñas.

Tras pasar los restos de una antigua alquería, tendremos que abandonar la acequia para pasar por debajo de la misma entrando a un pequeño abrigo rocoso. Y demostramos nuestra agilidad al rebasar la acequia estirando bien las patas.

Tras caminas unos 500 metros junto a la acequia, a la umbría del Tajo de los Halcones, nos despedimos de ella y bajamos hasta el área recreativa. Y como rutas así rejuvenecen, no somos capaces de resistir la tentación de meternos en los columpios.



sábado, 14 de marzo de 2015

Ludoteca de primavera

Como en otras ocasiones proponemos un espacio lúdico y educativo donde se desarrollen actividades participativas dirigidas a los niños y niñas entre 3 y 12 años durante los días no lectivos pero laborables de la Semana Santa (30 y 31 de marzo y 1 de abril;  horario: 8:30 - 14 30).

Este año queremos recibir a la primavera fijándonos en un aspecto propio de esta estación: LA LUZ. Y nuestra mirada tendrá la creatividad del artista, la curiosidad del científico y el brillo del amante de la naturaleza. Esta propuesta tan luminosa estará presente en nuestros juegos, en los talleres y en las historias que narraremos. Y no nos olvidaremos de la Vega; las plantas de nuestra huerta cargan sus pilas con la luz del sol; la magia de la fotosíntesis transforma sus rayos en tomates, zanahorias, habas…
 
¿Y a cuento de que iluminar la programación de la ludoteca primaveral con la luz como centro de las actividades? Pues resulta que el 2015 es el año internacional de la luz. 

miércoles, 11 de marzo de 2015

Del Ojo Oscuro al Mal Nombre



En esta ocasión  nos dirigimos hacia el sur por una ruta milenaria que unía Iliberris con la antigua Sexi, un lugar de paso de civilizaciones, aguas, vientos y aves migratorias.

Dejamos atrás el lugar donde el Rey Boabdil contempló por última vez y lloró su  reino perdido y nos encontramos con un privilegiado lugar situado en la vertiente suroccidental del macizo de Sierra Nevada. Estamos en Las Lagunas de El Padul.

Realizaremos un itinerario sin cuestas por un terreno parcialmente labrado, salpicado de pequeñas lagunas y manantiales que vierten sus aguas a unos canales de drenaje denominados localmente “madres”. La importancia de este lugar es grande, al ser el único humedal natural de la provincia de Granada, el cual es utilizado por numerosas aves acuáticas como descansadero en sus migraciones o como lugar de invernada. En cuanto a la flora, nos encontramos con la mayor extensión de carrizal de la provincia.

Por sus valores ecológicos, científicos y paisajísticos, figura como zona protegida en su máximo grado dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada. Además, cuenta con una peculiar turbera, la más meridional de Europa, en la que suelen aparecer con relativa frecuencia huesos de mamut.

Iniciamos la ruta en la Avd. Andalucía, calle que corta en dos el pueblo del Padul, nombre que significa la laguna. Antes de dirigirnos al entorno lacustre que da nombre a la localidad, nos acercamos a la Iglesia Santa María la Mayor (siglo XVI-XVIII). Alberga en su interior dos interesantes retablos, destacando el de San Francisco (XVI) de la escuela de Pedro Machuca. Nos hacemos una bonita foto de grupo frente a la fachada.

Después pasamos por el Lavadero y a la Fuente de los Cinco Caños. En esta localidad son muy abundantes los nacimientos de agua, "bizarras fuentes que cerca de la villa nacen" (Enríquez de Jorquera). En otro tiempo no muy lejano el agua brotaba abundantemente y se vertía a un canalillo por cinco hermosos caños de hierro pasando luego al lavadero. Esta fuente fue, hasta la traída de las aguas potables, la principal abastecedora del pueblo y el lavadero lugar de encuentro para las mujeres de la localidad, durante bastantes generaciones.

Por la Avd. Fuente de la Salud nos encaminaremos hacia la Alberca Palmones de cristalinas aguas que se asoman por primera vez tras tortuosos recorridos subterráneos entre calizas. Al norte el Cerro del Manar. Paseamos hasta la laguna del Ojo Oscuro, donde contamos la historia del desdichado agricultor y sus bueyes que terminaron engullidos por las negras aguas de este misterioso paraje.

Desde allí nos encaminaremos por las sendas trazadas por el entorno de la Laguna del Aguadero. Los cormoranes toman el posados en las ramas de árboles anclados en mitad de la laguna, los ánades reales y las negras gallinetas se deslizan rompiendo la quietud de la lámina de agua. De vez en cuando asoman los lomos de las enormes carpas de espejuelos.

Hacemos una visita a una retorcida higuera que parece sacada de una novela de épica ficción. Sus ramas se entrelazan con los saúcos que nos recuerdan un juguete de antiguas infancias, los trabucos.

Posteriormente atravesaremos la vega del Padul en dirección a la Turbera Agia. Los carrizales se alternan con cultivos de cereal, guisantes, habas, hinojos, rábanos... El verde destaca sobre la negra tierra. Las madres cruzan las tierras de labor.

Pasamos junto a las pilas de turba por un resquebrajado terreno con aspecto lunar. Y en una antigua cantera, ahora llena de agua, vemos una colonia de fochas comunes negras como la turba. Destaca el blanco del pico y del escudete frontal.  

Siguiendo la linde de una madre llegaremos hasta el Arroyo Viejo y la Fuente del Mal Nombre. En este curioso lugar, en la falda del Alto de Cijancos visitamos las huellas del camino ibero-romano. Recordamos al escandalizado cura que, tras aliviar su sed, se marchaba gritando "¡Qué mal nombre!"

Finalmente nos encaminaremos hacia el pueblo del Padul por el Camino de los Molinos.

martes, 10 de marzo de 2015

Luisa de Marillac



Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña. 

Este dicho podría aplicarse a uno de las escuelas por las que tenemos mayor admiración: el cole Luisa de Marillac. Es una escuela que parece camuflarse en el barrio; tan integrada está que si pasas por delante no te das ni cuenta de que ahí chispea un colegio.

Se encuentra en unos bajos de las casas de una de las calles más deprimidas del la Zona Norte de nuestra ciudad: la Calle Molino Nuevo. Su patio parece el patio de vecinos.



Y en un lugar con tantas deficiencias consiguen desarrollar un magnífico programa educativo; su equipo docente es tremendamente activo y está comprometido con la importancia de la escolarización de los chiquillos y chiquillas del barrio. Aquí hay muy poca teoría; todo es inmersión en la realidad.

En esta escuela estuvimos, el pasado lunes, realizando unas jornadas de puertas abiertas. Juegos cooperativos, talleres, murales... Con la colaboración de los maestros y maestras pasamos un rato estupendo.

Si los niños no van a la escuela, la escuela va a los niños.